{"id":981,"date":"2025-02-10T15:08:42","date_gmt":"2025-02-10T15:08:42","guid":{"rendered":"https:\/\/ligadeconsumidorescucuta.org\/new\/2025\/02\/10\/el-periodismo-bajo-fuego-en-colombia-analisis-de-la-flip\/"},"modified":"2025-02-10T15:08:42","modified_gmt":"2025-02-10T15:08:42","slug":"el-periodismo-bajo-fuego-en-colombia-analisis-de-la-flip","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ligadeconsumidorescucuta.org\/new\/el-periodismo-bajo-fuego-en-colombia-analisis-de-la-flip\/","title":{"rendered":"El periodismo bajo fuego en Colombia; an\u00e1lisis de la FLIP"},"content":{"rendered":"<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-979\" style=\"float: left;\" src=\"https:\/\/ligadeconsumidorescucuta.org\/new\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/0225flip_paginas_liberxpresion.jpg\" alt=\"0225flip Paginas Liberxpresion\" width=\"583\" height=\"247\" title=\"El periodismo bajo fuego en Colombia; an\u00e1lisis de la FLIP\" srcset=\"https:\/\/ligadeconsumidorescucuta.org\/new\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/0225flip_paginas_liberxpresion.jpg 583w, https:\/\/ligadeconsumidorescucuta.org\/new\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/0225flip_paginas_liberxpresion-300x127.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 583px) 100vw, 583px\" \/>El recrudecimiento de la guerra en Colombia ha vuelto a poner al periodismo en el medio de la confrontaci\u00f3n armada. Los grupos ilegales han buscado hacer de la informaci\u00f3n un bot\u00edn de guerra a trav\u00e9s de viejas estrategias que fueron utilizadas en otras etapas del conflicto en Colombia. Asesinatos, desplazamientos, amenazas, extorsiones, secuestros, entre otras formas de violencia, hacen parte del intento por controlar la informaci\u00f3n, posicionar su propaganda y, en \u00faltimas, demostrar su poder\u00edo frente a grupos rivales o frente a la misma poblaci\u00f3n civil. <a title=\"Publicaci\u00f3n Flip 0225 Periodismo bajo fuego\" href=\"https:\/\/ligadeconsumidorescucuta.org\/new\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/FLIP_bajo_fuegos_pag10_2025_compressed.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Ver reporte Flip\u00a0<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es el a\u00f1o m\u00e1s cr\u00edtico de la \u00faltima d\u00e9cada, pues las cifras documentadas de ataques contra periodistas durante 2024 reflejan un r\u00e9cord negativo y tr\u00e1gico. Se registraron un total de 530 ataques dirigidos a 330 comunicadores en todo el pa\u00eds, que incluyen, entre otros casos, 215 amenazas, 20 casos en los que periodistas se vieron obligados a desplazarse forzosamente para proteger sus vidas, cuatro exilios, dos secuestros y el asesinato de tres comunicadores: dos en Norte de Santander y uno en Sucre. Estas cifras resaltan la tendencia que, desde la firma de los Acuerdos de Paz, los ataques mantienen un aumento progresivo cada a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El aumento del desplazamiento forzado tambi\u00e9n es un s\u00edntoma de la violencia contra los y las periodistas en el pa\u00eds. Mientras que en 2023 documentamos 2 casos de este tipo, en 2024 esta cifra subi\u00f3 a 20, aumentando un 900%. Este es el caso de territorios como Caquet\u00e1 y Arauca, donde el incremento de las confrontaciones armadas entre dos o m\u00e1s grupos han provocado t\u00e1cticas de violencia en las que los actores armados muestran con mano dura las consecuencias de no acogerse a las reglas de control sobre la informaci\u00f3n que se han levantado en medio de los conflictos regionales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este contexto los actores ilegales se han configurado como uno de los protagonistas en la violencia contra la prensa, doblando su participaci\u00f3n frente a periodos pasados. En 2023, la FLIP contabiliz\u00f3 470 agresiones en contra de periodistas en todo el pa\u00eds. De ese n\u00famero, 81 fueron cometidas por actores al margen de la ley: delincuentes comunes, bandas criminales y actores postparamilitares, disidencias y guerrilleros. En 2024, la cifra ascendi\u00f3 a 530 agresiones, de las cuales 122 fueron cometidas por grupos criminales o delincuenciales, lo que represent\u00f3 un aumento del 51.8% en la participaci\u00f3n de esos actores en la violencia contra la prensa con respecto al 2023.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ataques contra la prensa, que antes segu\u00edan esquemas de control m\u00e1s centralizados, han dado lugar a m\u00e9todos de violencia m\u00e1s diversificados e impredecibles. Esta metamorfosis del conflicto no solo incrementa los riesgos para las y los comunicadores desde m\u00faltiples flancos, sino que tambi\u00e9n amplifica el impacto sobre la sociedad: las comunidades quedan silenciadas, desprovistas de informaci\u00f3n sobre los problemas que las aquejan y se aleja la posibilidad de construir una ciudadan\u00eda territorial fuerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cAntes, cuando hab\u00eda un grupo dominante, los periodistas m\u00e1s o menos aprend\u00edan a sobrevivir y a casi que caminar sobre c\u00e1scaras de huevo para tratar de hacer el mejor periodismo en ese escenario. Pero cuando hay varios grupos, cuando hay tantos elementos, esto complica la vida para el periodista porque es m\u00e1s dif\u00edcil saber c\u00f3mo proceder\u201d, Fernando Ram\u00edrez, editor de noticias de La Patria y expresidente del Consejo Directivo de la Fundaci\u00f3n para la Libertad de Prensa (FLIP).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s all\u00e1 de las cifras y el impacto individual de estos hechos, este panorama refleja una censura generalizada en varios departamentos y el temor que sienten decenas de periodistas para abordar temas como la contrataci\u00f3n local, los v\u00ednculos entre autoridades locales y organizaciones criminales, asuntos medioambientales o temas de la pol\u00edtica local.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este escenario de violencia demuestra no solo un creciente desd\u00e9n hacia las posibles consecuencias de sus acciones, sino tambi\u00e9n la limitada capacidad del Estado para responder de manera efectiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El laberinto de la desprotecci\u00f3n y una nueva guerra<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los \u00faltimos a\u00f1os se han reiterado incansablemente varios de los graves problemas que tiene la Unidad Nacional de Protecci\u00f3n, UNP. La atenci\u00f3n de una amenaza, desde que es recibida hasta que se asigna alguna medida de protecci\u00f3n, puede tardar entre cuatro y siete meses; medidas completamente in\u00fatiles que no atienden a la matriz de riesgo; falta de transparencia en las decisiones de la UNP, denuncias comprobadas de corrupci\u00f3n y otros problemas institucionales. Quiz\u00e1s, el \u00faltimo hito negativo sea el lamentable hecho de que periodistas que contaban con medidas de protecci\u00f3n fueran asesinados y que estas no se estuvieran implementando adecuadamente. As\u00ed ocurri\u00f3 en el 2024, en el homicidio de Jaime V\u00e1squez, y en el 2022, con Rafael Moreno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Encontrar soluciones a la situaci\u00f3n actual de violencia contra la prensa en Colombia se ha convertido en un laberinto. En el transcurso de los \u00faltimos a\u00f1os este ha sido un asunto debatido intensamente, y se ha visto desfallecer propuestas de reingenier\u00eda al sistema de protecci\u00f3n sin que esto haya conducido a cambios pr\u00e1cticos. La br\u00fajula de la protecci\u00f3n sigue enfocada en la atenci\u00f3n individual de casos y no en la protecci\u00f3n integral de profesiones que merecen una protecci\u00f3n especial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El retorno de la censura del fuego<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 2024 fueron asesinados tres periodistas por razones vinculadas a su oficio: Jaime V\u00e1squez, veedor ciudadano y periodista de la ciudad de C\u00facuta asesinado en abril pasado en una coyuntura criminal altamente atomizada; Mardonio Mej\u00eda, un veterano periodista que durante d\u00e9cadas fue la voz m\u00e1s relevante del norte de Sucre; y Jorge M\u00e9ndez, periodista comunitario del Catatumbo, Norte de Santander.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con ellos la lista de reporteros ausentes en Colombia, desde 1977, llega a 168. Esta censura del fuego es una pr\u00e1ctica repetida, que no es solo la forma m\u00e1s implacable de censura, sino la que deja el vac\u00edo m\u00e1s profundo en las regiones y el m\u00e1s prolongado en el tiempo. Estos asesinatos activan la poderosa memoria del miedo a la que se le suma el silencio, no solo para quienes ejercer el periodismo, sino tambi\u00e9n para quienes son su raz\u00f3n \u00faltima: las audiencias.<\/p>\n<p>Informaci\u00f3n de la Flip<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El recrudecimiento de la guerra en Colombia ha vuelto a poner al periodismo en el medio de la confrontaci\u00f3n armada. Los grupos ilegales han buscado hacer de la informaci\u00f3n un bot\u00edn de guerra a trav\u00e9s de viejas estrategias que fueron utilizadas en otras etapas del conflicto en Colombia. Asesinatos, desplazamientos, amenazas, extorsiones, secuestros, entre otras formas de violencia, hacen parte del intento por controlar la informaci\u00f3n, posicionar su propaganda y, en \u00faltimas, demostrar su poder\u00edo frente a grupos rivales o frente a la misma poblaci\u00f3n civil. Ver reporte Flip\u00a0 Este es el a\u00f1o m\u00e1s cr\u00edtico de la \u00faltima d\u00e9cada, pues las cifras documentadas de ataques contra periodistas durante 2024 reflejan un r\u00e9cord negativo y tr\u00e1gico. Se registraron un total de 530 ataques dirigidos a 330 comunicadores en todo el pa\u00eds, que incluyen, entre otros casos, 215 amenazas, 20 casos en los que periodistas se vieron obligados a desplazarse forzosamente para proteger sus vidas, cuatro exilios, dos secuestros y el asesinato de tres comunicadores: dos en Norte de Santander y uno en Sucre. Estas cifras resaltan la tendencia que, desde la firma de los Acuerdos de Paz, los ataques mantienen un aumento progresivo cada a\u00f1o. El aumento del desplazamiento forzado tambi\u00e9n es un s\u00edntoma de la violencia contra los y las periodistas en el pa\u00eds. Mientras que en 2023 documentamos 2 casos de este tipo, en 2024 esta cifra subi\u00f3 a 20, aumentando un 900%. Este es el caso de territorios como Caquet\u00e1 y Arauca, donde el incremento de las confrontaciones armadas entre dos o m\u00e1s grupos han provocado t\u00e1cticas de violencia en las que los actores armados muestran con mano dura las consecuencias de no acogerse a las reglas de control sobre la informaci\u00f3n que se han levantado en medio de los conflictos regionales. En este contexto los actores ilegales se han configurado como uno de los protagonistas en la violencia contra la prensa, doblando su participaci\u00f3n frente a periodos pasados. En 2023, la FLIP contabiliz\u00f3 470 agresiones en contra de periodistas en todo el pa\u00eds. De ese n\u00famero, 81 fueron cometidas por actores al margen de la ley: delincuentes comunes, bandas criminales y actores postparamilitares, disidencias y guerrilleros. En 2024, la cifra ascendi\u00f3 a 530 agresiones, de las cuales 122 fueron cometidas por grupos criminales o delincuenciales, lo que represent\u00f3 un aumento del 51.8% en la participaci\u00f3n de esos actores en la violencia contra la prensa con respecto al 2023. Los ataques contra la prensa, que antes segu\u00edan esquemas de control m\u00e1s centralizados, han dado lugar a m\u00e9todos de violencia m\u00e1s diversificados e impredecibles. Esta metamorfosis del conflicto no solo incrementa los riesgos para las y los comunicadores desde m\u00faltiples flancos, sino que tambi\u00e9n amplifica el impacto sobre la sociedad: las comunidades quedan silenciadas, desprovistas de informaci\u00f3n sobre los problemas que las aquejan y se aleja la posibilidad de construir una ciudadan\u00eda territorial fuerte. \u201cAntes, cuando hab\u00eda un grupo dominante, los periodistas m\u00e1s o menos aprend\u00edan a sobrevivir y a casi que caminar sobre c\u00e1scaras de huevo para tratar de hacer el mejor periodismo en ese escenario. Pero cuando hay varios grupos, cuando hay tantos elementos, esto complica la vida para el periodista porque es m\u00e1s dif\u00edcil saber c\u00f3mo proceder\u201d, Fernando Ram\u00edrez, editor de noticias de La Patria y expresidente del Consejo Directivo de la Fundaci\u00f3n para la Libertad de Prensa (FLIP). M\u00e1s all\u00e1 de las cifras y el impacto individual de estos hechos, este panorama refleja una censura generalizada en varios departamentos y el temor que sienten decenas de periodistas para abordar temas como la contrataci\u00f3n local, los v\u00ednculos entre autoridades locales y organizaciones criminales, asuntos medioambientales o temas de la pol\u00edtica local. Este escenario de violencia demuestra no solo un creciente desd\u00e9n hacia las posibles consecuencias de sus acciones, sino tambi\u00e9n la limitada capacidad del Estado para responder de manera efectiva. El laberinto de la desprotecci\u00f3n y una nueva guerra En los \u00faltimos a\u00f1os se han reiterado incansablemente varios de los graves problemas que tiene la Unidad Nacional de Protecci\u00f3n, UNP. La atenci\u00f3n de una amenaza, desde que es recibida hasta que se asigna alguna medida de protecci\u00f3n, puede tardar entre cuatro y siete meses; medidas completamente in\u00fatiles que no atienden a la matriz de riesgo; falta de transparencia en las decisiones de la UNP, denuncias comprobadas de corrupci\u00f3n y otros problemas institucionales. Quiz\u00e1s, el \u00faltimo hito negativo sea el lamentable hecho de que periodistas que contaban con medidas de protecci\u00f3n fueran asesinados y que estas no se estuvieran implementando adecuadamente. As\u00ed ocurri\u00f3 en el 2024, en el homicidio de Jaime V\u00e1squez, y en el 2022, con Rafael Moreno. Encontrar soluciones a la situaci\u00f3n actual de violencia contra la prensa en Colombia se ha convertido en un laberinto. En el transcurso de los \u00faltimos a\u00f1os este ha sido un asunto debatido intensamente, y se ha visto desfallecer propuestas de reingenier\u00eda al sistema de protecci\u00f3n sin que esto haya conducido a cambios pr\u00e1cticos. La br\u00fajula de la protecci\u00f3n sigue enfocada en la atenci\u00f3n individual de casos y no en la protecci\u00f3n integral de profesiones que merecen una protecci\u00f3n especial. El retorno de la censura del fuego En 2024 fueron asesinados tres periodistas por razones vinculadas a su oficio: Jaime V\u00e1squez, veedor ciudadano y periodista de la ciudad de C\u00facuta asesinado en abril pasado en una coyuntura criminal altamente atomizada; Mardonio Mej\u00eda, un veterano periodista que durante d\u00e9cadas fue la voz m\u00e1s relevante del norte de Sucre; y Jorge M\u00e9ndez, periodista comunitario del Catatumbo, Norte de Santander. Con ellos la lista de reporteros ausentes en Colombia, desde 1977, llega a 168. Esta censura del fuego es una pr\u00e1ctica repetida, que no es solo la forma m\u00e1s implacable de censura, sino la que deja el vac\u00edo m\u00e1s profundo en las regiones y el m\u00e1s prolongado en el tiempo. Estos asesinatos activan la poderosa memoria del miedo a la que se le suma el silencio, no solo para quienes ejercer el periodismo, sino tambi\u00e9n para quienes son su raz\u00f3n \u00faltima: las audiencias. Informaci\u00f3n de la Flip<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":979,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_siteseo_robots_primary_cat":"","site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[1765,1764,1762,1763],"class_list":["post-981","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-informacion","tag-470en2023","tag-530agresiones_2024","tag-flip","tag-violencia_periodistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ligadeconsumidorescucuta.org\/new\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/981","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ligadeconsumidorescucuta.org\/new\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ligadeconsumidorescucuta.org\/new\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ligadeconsumidorescucuta.org\/new\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ligadeconsumidorescucuta.org\/new\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=981"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ligadeconsumidorescucuta.org\/new\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/981\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ligadeconsumidorescucuta.org\/new\/wp-json\/wp\/v2\/media\/979"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ligadeconsumidorescucuta.org\/new\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=981"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ligadeconsumidorescucuta.org\/new\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=981"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ligadeconsumidorescucuta.org\/new\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=981"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}